
Mis pelotas bailan
al arrullo de la brisa
y suenan alegres
como campanillas.
Las meneo
felizmente
frente a tu
vaso de
horchata.
Mis pelotas,
te digo, también
saben a horchata.
Saben
a horchata
de chufa Chufi,
a horchata
de chufa Che.
Agáchate,
atrévete,
y chúpame
el grifo.
Verás qué
escandalera,
horchatera.
1 estupideces:
Esos primeros 4 versos valen horas de vagar leyendo en su mayoría más y más blogs de mierda.
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